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El consumo responsable y los pequeños gestos diarios que contribuyen a ello

¿Te suele ocurrir que, a menudo, acabas comprando más cosas de las que en realidad necesitas? En muchos casos nos hemos acostumbrado a tener lo que deseamos inmediatamente, acumulando productos que no se usan y que después resultan difíciles de reciclar o reutilizar.

Por suerte, nuestra sociedad es cada vez más consciente que este modelo de consumo es una de las principales causas del deterioro del medio ambiente y de las desigualdades a nivel mundial. Frente a esta problemática, cada día toma más fuerza la filosofía del consumo responsable: pequeñas acciones que podemos adoptar en nuestro día a día y que favorecen no solo el presente del planeta, sino también el futuro de las próximas generaciones.

¿Qué es el consumo responsable?

El consumo responsable consiste en adecuar las compras a los recursos naturales existentes, de manera que favorezcan tanto la sostenibilidad como la igualdad social.

El consumo responsable tiene varias vertientes:

  • La ecología: minimizar el impacto medioambiental.
  • La ética: respetar las condiciones laborales y los derechos de las personas trabajadoras.
  • La solidaridad: potenciar las empresas de economía social y solidaria.

Los/as consumidores/as tenemos un gran poder para lograr una mejora medioambiental, social y económica. Adoptando nuevos hábitos de consumo basado en criterios de sostenibilidad, solidaridad y racionalización, contribuiremos a crear un nuevo modelo de producción más limpio y justo.

10 sencillos gestos de apostar por el consumo responsable

1) Haz una lista de la compra

Todo comienza con un poco de planificación. Antes de adquirir algo, pregúntate si realmente lo necesitas. Si antes de ir a la compra haces una lista, ahorrarás dinero y evitarás comprar productos de más.

2) Reduce el consumo de agua y luz

Apagar luces innecesarias, instalar bombillas de bajo consumo, cerrar los grifos entre usos y evitar utilizar el WC como si fuera un cubo de basura son hábitos sencillos pero esenciales para proteger los recursos naturales.

3) Evita las bolsas y los envases de plástico

Lleva tu bolsa de tela y, siempre que puedas, compra a granel utilizando tus propios recipientes reutilizables. Si no es posible, trata de elegir productos con envases que puedas volver a usar, como frascos de cristal.

4) Apuesta por el comercio de proximidad

Todo producto que adquirimos tiene una huella ecológica que incluye el proceso de transporte y distribución. Comprando productos locales minimizamos este impacto medioambiental y redistribuimos los beneficios en la zona, mejorando las condiciones económicas y sociales de productores/as y trabajadores/as.

5) Lee las etiquetas

Sellos como la ecoetiqueta MSC para el pescado o el certificado FSC para productos forestales nos aseguran una compra sostenible. En el caso de aparatos eléctricos y electrónicos, fíjate en la etiqueta energética que fabricantes y comerciantes están obligados a mostrar.

En Ekohunters, el proyecto que acaba de iniciar su ronda de inversión en Crowdfunding Bizakia, han desarrollado su propio Sello Eko, con el que examinan y valoran el nivel de eco efectividad de cualquier producto y permiten a sus clientes que puedan añadir el factor de la sostenibilidad a sus motivaciones de compra.

6) Elige los materiales reciclados, compostables y/o biodegradables

Optar por productos fabricados con materiales reciclados no tiene por qué significar renunciar a la durabilidad y el estilo. Un ejemplo es la billetera de papel reciclado Origami, disponible en Ekohunters.

7) Apoya el comercio justo

El consumo responsable debe tener en cuenta también la situación de las personas que han producido el bien o que proporcionan el servicio. El objetivo es cambiar las reglas del comercio internacional, que consolidan la pobreza y la desigualdad mundial. Comprando productos con el sello de Comercio Justo se fomenta el desarrollo sostenible y se aseguran los derechos de las personas productoras y trabajadoras implicadas.

8) Reutiliza

Usa tu imaginación: muchas cosas se pueden volver a utilizar de otras maneras y formas. Por ejemplo, esta elegante lámpara industrial está fabricada a partir de bobinas de soldadura recicladas. También existe la opción de llevar lo que ya no necesites a un comercio de segunda mano o donarlo a asociaciones benéficas.

9) Recicla

El consumo responsable no acaba en el momento de la compra. Separar los residuos para que se puedan reciclar es esencial para reducir el impacto ambiental.

10) Invierte en Ekohunters

Este e-commerce de productos ecodiseñados incorpora en su ADN la promoción del consumo responsable, una tendencia que va al alza y que cada vez tiene más adeptos.

Te animamos a conocer los detalles de Ekohunters y participar en su ronda de inversión aquí.